miércoles 7 de septiembre de 2011

Diré cómo sentisteis (VII)


VII




“...a la distancia de una jornada,
a la distancia de un grito vienen ya.”
(El libro de los libros. Chilam Balam de Chumayel )



El poema que os traigo no os va a gustar.
El ansia ya tiembla en todos mis pulsos.
Sé que despotricaréis pero es imprescindible.

Hace falta una mueca enorme de bufón,
un giro simple del destino,
una furtiva lágrima colgada de la risa
y luego escuchar sin pensar.

El ojo en la vela y la mente en blanco.
Y las olas meciendo el ritmo y los acentos
y el mar creciéndose en cada boca
y la luna lamiendo los cristales de los coches.

Porque el poema se te escapa si lo atas.
Yo lo leo y se me deslee entre las letras de mi vida.
Y lo mismo pasa con la vida tuya.

Pero el poema que os traigo no os va a gustar.
No sabe a madreselva ni delicadeza alguna.
Viene de un vómito de escarcha,
ladra como ese perro abandonado
que nos pide cobijo cada noche
y quizá huela a orines de miseria.

Pero es la vida tan cabrona que hace trizas
los renglones que unos dioses diversos ya torcieron.
Viene de la cloaca del olvido
y busca algún oído que lo arrulle
para no morir de tanta distancia.

El poema que os traigo prolifera
maldiciendo el día y la hora de los justos
porque también eso es mentira.

Fernando Lorente

(De Esperaba tus palabras)

3 comentarios:

Sorti dijo...

Versos duros y potentes... contrastando con algo tan evidente como que la luna lame los cristales de los coches...
Poema/vida, vida/poema. La vida es un poema.
Su advertencia inicial (reiterada) no ha causado efecto. Como usted comprenderá me ha gustado.
Estos poemas, los vomitados, los desgarrados/ores, son los mejores. Nada de ñoñerías.
¿o es MENTIRA?.
Un saludo.

Fernando Lorente dijo...

Es la diferencia entre el arte y la artesanía... El oficio de escribir es pura técnica y experiencia, pero el oficio de poeta (como diría C. Pavese) tiene pocos maestros: la vida, el corazón, el dolor, la alegría (aunque sea en pequeñas dosis, que tampoco hay que pensar que solo se crea con el dolor como palanca) y hay que tener una percepción especial para aceptar sus enseñanzas. Como tú, por ejemplo, que haces una lectura más allá de las palabras. Porque esa es una de las diferencias fundamentales entre la poesía y la prosa: en poesía las palabras SON EL MENSAJE. Muchas gracias por opinar.

Fernando Lorente dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.